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Reseña: “Overlord”

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Reseña: “Overlord”

Esta es una reseña libre de spoilers. Si aún no has visto Overlord, puedes leerla sin temores.

Cierra los ojos e imagínate una película que combine géneros como el terror, el suspenso y la ciencia ficción y que contenga guerra‘zombies’ nazis y sangre por doquier. ¿Ya lo tienes? Pues así es Overlord, la nueva película producida por J. J. Abrams que se encuentra en cartelera desde ayer, viernes 9 de noviembre.

Llevo esperando el estreno de esta cinta básicamente desde que supimos de su existencia —en parte porque, por mucho tiempo, se especuló que podría formar parte del Cloververse, pero más que nada porque me veo cualquier cosa que lleve el nombre de Abrams (que no se note que soy muy fan). A decir verdad, la premisa no me atraía demasiado —no soy muy adepta a las pelis de zombies—, razón por la cual, a pesar de estar bastante emocionada por verla, había sabido moderar mis expectativas, las cuales han sido excedidas… al menos hasta cierto punto.

A pesar de que Overlord no llega a explotar todo su potencial —de esto hablaremos más adelante—, lo que logra es admirable. Es una cinta increíblemente entretenida: su vertiginoso ritmo no decae en ningún momento, y cuando llegan las secuencias de acción —que las hay bastantes, y muy bien ejecutadas—, puedes sentir claramente el acelerado palpitar de tu corazón en tu pecho. Verla es como una constante inyección de adrenalina que te hace querer más y más. La trama, aunque en conjunto pueda parecer algo superficial, es bastante sólida. La película no escatima en escenas aterradoras. Y sus puntos positivos no se acaban allí.

Julius Avery, quien ha sido el encargado de dirigir este filme, ha logrado orquestar situaciones realmente intensas y llenas de tensión, que casi hacen que no quieras ni parpadear para no perderte ningún detalle. La fotografía de Laurie Rose y Fabian Wagner es maravillosa, casi tan envolvente como la banda sonora, compuesta por Jed Kurzel, que constituye la ambientación perfecta para la cinta. Tal es el nivel de cohesión que, honestamente, no concibo Overlord sin su espectacular música. Chapó, Kurzel.

Quizá el talón de Aquiles de Overlord sea su guion, a cargo de Billy Ray y Mark L. Smith, porque desperdicia oportunidades brillantes para profundizar más en el tétrico universo en el que se desarrolla su historia. Si bien disfruto muchísimo cuando una cinta opta por no servir absolutamente todo en bandeja de plata y dejar algunos cabos por atar, en esta ocasión me hubiera encantado que se centraran un poco más en el origen de los crueles experimentos que realizaban los nazis; aunque nos dan el porqué, sólo nos explican muy por encima el cómo, pasando por alto una parte de la historia que pudiera haber resultado muy interesante ver.

El reparto incluye a Jovan Adepo (Boyce), Wyatt Russell (Ford), Mathilde Ollivier (Chloe), John Magaro (Tibbet), Gianny Taufer (Paul), Pilou Asbæk (Dr. Wafner), Iain De Caestecker (Chase) y Jacob Anderson (Dawson), entre otros, quienes realizaron un notable trabajo a la hora de transmitir un extenso rango de emociones a través de la pantalla. A Overlord no le sobra ningún personaje; cada uno aporta lo suyo a la trama, sus personalidades están muy bien delineadas —hecho muy destacable, ya que estamos hablando de una cinta cuyo frenético ritmo no deja espacio para introducir a cada uno de sus protagonistas de manera excepcionalmente profunda—, su evolución a medida que avanzan los minutos es llamativa y seguro va a captar toda tu atención, que, vamos, se la merece.

Si tengo algo que objetarle a Overlord es que el peso de los sustos —la mayoría extremadamente predecibles, dicho sea de paso—, tiende a caer demasiadas veces en el ya muy gastado recurso del jump scare, al punto de que si tienes un conocimiento medianamente decente sobre cine de terror, probablemente ni te inmutes con ellos. Pero, aun así, se agradece el intento, y la cinta todavía logra construir cierto ambiente de inquietud antes de cada ‘susto’, que siempre es bienvenido. A pesar de que parece perder un poquito los estribos hacia el tercer acto, Overlord es rescatada por su impresionante festín gore, con escenas que disfrutarán muchísimo los amantes —y, ¿por qué no?, también los no amantes— del género.

Teniendo en cuenta que Overlord tenía varios ingredientes en su contra y no demasiados a su favor —es muy difícil conseguir que una cinta que intenta abarcar tantos géneros funcione tan bien—, la mezcla ha dado un resultado altamente satisfactorio, separando muy bien cada uno de sus componentes a la vez que los integra. ¿Pudo haber sido mejor? Sí. Quizá le hayan faltado algunos minutitos de cocción. Pero lo bonito de este filme es que sabe bien tal cual es, porque en ningún momento muestra pretensiones de convertirse en algo más que 110 minutos de pura locura, acción y entretenimiento del bueno.

Calificación: 6.7/10.

¿Te gusta el cine bélico? ¿Y los zombies? ¿Qué hay de la sangre y la violencia gráfica? ¿Los experimentos locos en seres humanos? Si has respondido afirmativamente a dos o más de esas preguntas (no te juzgamos), tienes una cita obligatoria con Overlord este fin de semana. ¿No estás convencido? Échale un vistazo al tráiler.

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