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Reseña: “Knives Out”

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Reseña: “Knives Out”

Esta es una reseña libre de spoilers. Si aún no has visto Knives Out, puedes leerla sin temores.

No quería ponerme personal, pero para que esta reseña tenga sentido, toca primero contar con poquito de historia: tengo una relación de amor-odio con Rian Johnson. Poniendo un ejemplo específico, Looper (2012) es una de mis cintas favoritas entre las que incorporan en su trama viajes en el tiempo, y también he disfrutado otros de sus trabajos. Pero todo esto cambió con la llegada de Star Wars: The Last Jedi (2017). Quienes me conocen saben que pertenezco a esa no tan pequeña porción de los fans de la saga galáctica a las que la octava entrega no sólo no les ha convencido, sino que también les ha ofendido un poco. Lo que hizo Johnson con mi saga favorita es una espinilla que, a más de un año del estreno del Episodio VIII, todavía continúa clavada en mi corazón. Aun así, como buena cinéfila, considero que encasillar a un director —o a cualquier otra persona que trabaje en la industria— como ‘malo’ por un faux pas es un error. Así que cuando me enteré de la existencia de Knives Out, decidí darle una oportunidad. No estoy segura de qué fue lo que ha acabado convenciéndome de ir a verla —si la sinopsis, el elenco, o el uso de una canción de Frank Sinatra en el tráiler—, pero de lo que sí estoy segura es de que estoy inmensamente agradecida de haberlo hecho.

Knives Out es un whodunit —como lo ha declarado el propio Johnson, una suerte de homenaje a la reina del género, Agatha Christie—, con un ensemble cast de primera y un ambicioso objetivo: renovar, en cierta forma, el ya un poco trillado género del misterio policíaco. Eso en líneas generales. En líneas más personales, yo consideraba a esta película como una oportunidad de redención de Johnson para conmigo. Y, citando a Bill Pullman en Independence Day: “he did it. The son of a b*tch did it”.

Uno de mis pet peeves con The Last Jedi —y pido disculpas por mencionarla tanto, pero esto importante para respaldar mi punto de por qué no hay que juzgar a un director por una sola película fallida— ha sido el uso tan flojo del humor. La mayor parte del tiempo, los chistes no encajaban para nada bien con los tiempos de la cinta y más que risa daban un poco de vergüenza ajena, lo que me hizo creer que el humor de Johnson simplemente no era para mí. Knives Out me ha demostrado lo contrario. La película mezcla el misterio y el humor tan ingeniosamente, que hubo momentos en los que literalmente me he reído tanto que se me saltaron las lágrimas. El trabajo que ha hecho Johnson con el guion es realmente maravilloso. Esta es una cinta que sabe reírse de sí misma, por momentos rozando casi la autoparodia, pero sin perder nunca ese halo de “seriedad” que la rodea.

En Knives Out, tanto la cinematografía, a cargo de Steve Yedlin, como la música, compuesta por Nathan Johnson, forman un conjunto perfecto que elevan todavía más la calidad del proyecto. No sólo la trama es envolvente y la historia interesante; la cinta es además visual y auditivamente placentera de experimentar. Pareciera como si el equipo hubiera tenido en cuenta hasta cada uno de los más mínimos detalles antes de rodar cada plano, lo cual merece su reconocimiento. Muchos de los escenarios por los que se pasean los protagonistas son inevitablemente reminiscentes a los que llenan las páginas de las novelas de detective escritas por, surprise, Agatha Christie, dotando a la película de un interesante y acogedor aire de familiaridad.

El estelar elenco principal de Knives Out está formado por Daniel Craig como Benoit Blanc, Ana de Armas como Marta Cabrera, Chris Evans como Hugh Ransom Drysdale, Jamie Lee Curtis como Linda Drysdale, Michael Shannon como Walter “Walt” Thrombey, Don Johnson como Richard Drysdale, Toni Collette como Joni Thrombey, Katherine Langford como Megan “Meg” Thrombey, Jaeden Martell como Jacob Thrombey, y Christopher Plummer como Harlan Thrombey, y cuenta además con las participaciones de Lakeith Stanfield como el Teniente Detective Elliot, Noah Segan como Trooper Wagner, Edi Patterson como Fran, Riki Lindhome como Donna Thrombey, y K Callan como Wanetta “Great Nana” Thrombey, entre otros. Incluso mucho antes del estreno, yo ya podía imaginar que este espectacular reparto sería uno de los puntos fuertes del filme —de hecho, la gran mayoría son actores a los que admiro—, y no estaba equivocada. Cada uno de ellos hace gala de una interpretación excepcional, llevando al espectador a través de la historia con una sutileza increíble y haciendo que este se sienta parte ella. Por lo general, esta es la parte en la que destaco a uno o dos integrantes del elenco por su actuación, pero esta vez me resulta imposible elegir. Craig, De Armas, Evans; todos merecen ser destacados por igual, ya que todos son excelentes en sus respectivos papeles.

Una de las cosas que me ha sorprendido gratamente de Knives Out es cómo se las arregla para encontrar su propia esencia y originalidad en un género gastado con una historia que ya se ha visto en infinidad de ocasiones —después de todo, mirándola desde una perspectiva amplia, no deja de ser un whodunit un poco formulaico. Para aquellos que estén familiarizados con el género, muchos de los plot twists podrían parecer predecibles y repetitivos, pero así también habrá otros absolutamente inesperados, y la resolución final resultará completamente satisfactoria.

He intentado encontrarle defectos graves a Knives Out. De verdad lo he intentado. Pero no lo he conseguido. Más allá de unos pocos detalles algo absurdos y algún que otro problema de ritmo, la película es muy sólida en su conjunto. Una edificación que no flaquea incluso con su extensa duración —dos horas y diez minutos que, dicho sea de paso, a mí se me han pasado volando. Y, como ya he mencionado anteriormente, no es que la película tenga un ritmo constante y trepidante —que no lo tiene—, sino que lo que ocurre en la pantalla grande va absorbiendo al espectador un poco más con cada minuto que pasa, hasta casi convertirlo en partícipe del misterio.

Yo, personalmente, he sentido todo el tiempo que estaba leyendo un libro de Agatha Christie. Y era justamente eso lo que quería que Knives Out provocara en mí. De todo corazón, espero verla mencionada con frecuencia en esta próxima temporada de premios. Y espero, igualmente, que mi experiencia les sirva a aquellos que se niegan a volver a ver una película de [inserte aquí el nombre de un cineasta que no sea de su agrado] a causa de una mala experiencia del pasado. Porque tras haber estado tanto tiempo pensando que jamás podría volver a disfrutar de la obra de Rian Johnson de la misma manera después de haber vivido The Last Jedi, hoy puedo decir con orgullo que Knives Out es, sin lugar a dudas, una de las mejores películas que he visto en este 2019.

Calificación: 9.2/10.

Con un guion brillante, un cast talentoso y una historia familiar con un toque de frescura y diversión, la nueva película de Rian Johnson es un must para los amantes del misterio y del buen cine en general. ¿Te crees capaz de resolver el crimen cometido en la familia Thrombey? ¡Échale un vistazo al tráiler de Knives Out abajo!

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“Me paso la vida soñando. Soñando con que el mundo real pueda ser un poco más como las innumerables películas, series y libros que paso mi vida consumiendo. Soñando con que, un día, algún acontecimiento fantástico y que altere el curso de nuestro mundo, rompa con la monotonía de mi aburrida existencia y me lleve a una gran aventura espacial”. — Fragmento de "Armada" (2015), Ernest Cline.

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